Intenté entre tanto encontrar
Un escrito que se pareciera a ti
Indagué y busque sin cesar
Alguna forma de poder describir
Describir lo que dentro en mi sentir
Se plasma como pluma en el papel
Y florece como jardín de clavel
Escondiéndose en el mar de mi vivir
Quién te dio a ti permiso de venir
Y alegrarme la vida con tu miel?
Tu presencia y armonía me hacen creer
Que el amor desde ti podía surgir
Que el amor desde ti podía surgir
Y llenarme mis días, al disolver
Todo miedo, solventado con saber
Que a mi vida tu llegaste a construir
Son las 12:40 a.m.; ya es tarde, pero siempre he dicho: nunca es lo suficientemente tarde para escribir.
Si las palabras callan todo lo que dentro de mí se construye, ¿será que este escrito pueda plasmar mi sentir? Netamente lo dudo.
No estoy segura siquiera de poder expresar lo que me está pasando, lo que en mi vida se presentó e iluminó cual relámpago a orillas del río Catatumbo…
¿Dónde estuviste todo este tiempo? ¿Por qué no sentí tu ausencia?
Me lo he preguntado incansablemente estos días, después de haberte encontrado de nuevo.
Y no había escrito de esto… Quizás porque no había concretado una respuesta que satisficiera mi mar de sentimientos.
Ahora, siento que la tengo: No sentí tu ausencia porque realmente nunca te fuiste.
Eres mi Pororoca infinita, en la cual remonto todos los buenos momentos del pasado y los unifico con el presente.
Los uno mediante un océano de sonrisas y alegrías indescriptibles que desbordan de mí ser hacia tu sereno andar; océano que es tan profundo como el gran e inmenso mar y me llenan de esperanza, eternidad y bondad.
Solo tú podrías comprender este sentimiento, solo tú podrías comprender lo incomprensible que es.
Y es en esa incomprensión donde se escondió durante años tu ausencia, bastándose de recuerdos para vestirse todos los días y salir a trabajar en el andén de mi querer.
Si las palabras callan todo lo que dentro de mí se construye, ¿será que este escrito pueda plasmar mi sentir? Netamente lo dudo.
-Solo tú, solo yo. Solo los dos-
Belibet Andrade Santeliz
En la luz tenue de tus ojos
Se encuentran mis mayores anhelos
Mientras… me consumo en la llama
de tu grande y bello cielo
Cielo donde se esconden las más blancas nubes
que descienden lentamente con la caída de la tarde
Sin pensarlo ni dos veces con tu mirada me subes
y me llevas contigo a un espacio donde arde
Arde de emoción la existencia de los dos
y se aprecia infinitamente la esperanza y la razón
En tan solo unos segundos me despojo el corazón
y lo lleno con ternura, voluntad y decisión
¿Decisión?
De estar contigo y erradicar el temor…
De que tú seas el suspiro que ahuyente todo dolor
Dolor ahora casi inexistente por motivos de tu amor
y de lo que traes contigo: mucha fe y convicción.
Belibet Andrade Santeliz
¿Cuál es la razón del cambio? ¿Qué nos mueve para tomar una nueva dirección?
Sin duda alguna, e independientemente de nuestro poco deseo de que esto sea cierto, un aspecto evidente es nuestro entorno.
¿Y por qué? ¿Por qué tanta vulnerabilidad? ¿Acaso somos hechos para satisfacer los deseos externos, olvidándonos de los nuestros?
Definitivamente la respuesta a esta pregunta, es no.
El complacer a los demás debe hacerse como un deseo de servicio, una entrega, no una consecuencia de nuestra vulnerabilidad que se apodera de nuestras decisiones y nos hace tomar perspectivas que no son las nuestras y que por ende no involucran la lucha por nuestros pensares.
La sociedad actual es absorbente, siempre y cuando el líquido que absorbe se moldee a la esponja que succiona todo a su paso. Ese líquido, somos nosotros… Y nuestra forma es determinada por nuestras acciones.
Quejas por doquier, gente que solicita cambios inmediatos, pero ¿será que ellos ya están generando ese cambio? Lo más triste de todo, es cuando personas fuertes y guerreras bajan sus cabezas, envainan sus espadas y se militarizan a ciertos términos porque dentro de sí se sienten inseguras, abrumadas por la poca aceptación. Y si, lamentablemente la aceptación importa, pero la primera aceptación viene de adentro de cada uno de nosotros.
Por eso, cuando notes que esa aceptación va en caída, y observas que tu seguridad está en peligro de extinción por agentes externos, DETENTE.
Detente, respira, y retoma tu camino. Busca esa seguridad que SI existe dentro de ti, y protégela como un tesoro… Porque no es menos que eso.
La fortaleza, la seguridad y la pasión yacen dentro de ti… Esperando sin límite de tiempo al momento en el que te atrevas a buscarlas.
Belibet Andrade Santeliz
Pareces un regalo que Dios envolvió perfecto, y preparo con cuidado para entregarte a mí.
Amanece un nuevo día, y con ánimo despierto, pensando en lo perfecto y en todo lo que sentí… Sin pensarlo ni un momento no hago más que agradecerlo, pues sin duda eres todo lo que no pude pedir.
¿Por qué no pude pedirte? Porque eres demasiado, y yo se que Dios conoce a todo lo que me he enfrentado. Pues El mismo ha colocado esas piedras frente a mí, para que por fin me atreva y las supere hasta el fin.
Bajo su ala protectora toda la vida he estado, conociendo que en su mano nada malo se ha creado. Me conoce demasiado, y sabe que en este instante me siento afortunada de tenerte a ti a mi lado.
Amanece un nuevo día, y me sorprendo al pensar, que contigo todavía tengo el placer de estar. Y al llegar la noche oscura, y tener que descansar, solo pienso en que mañana todo vuelva a comenzar
Belibet Andrade Santeliz
¿Cómo es posible que el simple hecho de decir, vivir, expresar y explotar los que piensas pueda causar un aleteo tan fuerte y detonador de todos esos pájaros corruptos e insolentes?
Tu eres sin duda alguna el país más hermoso que he visto en toda mi completa vida. Y es también, el que más me duele ver triste.
El mayor problema es que todo el exterior ve en ti un país que directamente conectan con Chávez… Pero no es tu culpa: la realidad es que hasta los mismos venezolanos en contra de sus ideologías lo hacemos ser conocido, de cabeza y de revés… Y es que ya no recuerdo la última vez que haya entablado conversación con un venezolano, sin mencionar aunque sea una vez el nombre de esta bestia.
¿Bestia? Una bestia que llego a llenar de esperanzas a miles y millones de personas vulnerables, y que hoy en día lamentan lo que una vez decidieron. Porque defiendo totalmente el punto de que nosotros como seres humanos decidimos lo correcto porque tuvo su motivo, pero ¿qué pasa cuando el motivo es una manipulación sin preámbulo?
Yo no veo una persona capaz de manejarte completa, una cabeza de ti como país, ni hoy ni nunca. Porque eres muy compleja, esplendorosa y audaz. Salvaje desde hace mucho, querida por cielo y mar.
Pero lo que si pienso, es que exista una persona capaz de ser un líder para con nosotros, que nos unifique de nuevo y traiga a los corazones de todos tus hijos la esperanza viva que una vez se perdió por un color rojo que a nosotros pisoteó. Yo SI pienso que mi Venezuela se puede salvar, si y solo si todos ponemos de nuestra parte. ¿Cómo? Votando.
Y lo admito, tengo miedo de lo que pueda pasar, no sé cómo manejar esta gran fragilidad. Siento tanta incertidumbre que me para el corazón, y su antídoto perfecto no es más que una aspiración.
Aspiración a cuidarte, y a amarte sin temor… Esperanzas de que alguien te dará sin condición: un alma apasionada que se atreva a asegurar, que de su mano agarrada tu calmada vas a estar.
Te amo mi Venezuela, de ti vengo y a ti voy. Y es que contigo construyo mi futuro y mi ilusión.
Belibet Andrade Santeliz
A veces sentimientos no encuentran las palabras
Cuando hay una persona que de pronto se nos va
Nuestra fuerza se ennegrece, poco a poco se desgarra
Mientras que con la distancia la tristeza rueda y va.
Se diluye con el agua que de mis ojos brotando
Se traslada creando un rio, dirigiéndose hacia el mar
El mar de mi corazón, de mi fuente, mi suspiro
El mar que en algún momento a ti justo me llevó.
Belibet Andrade Santeliz
Por aprecio a la vida y amor por lo que recibes
Siempre cuida tus palabras y también cómo percibes.
En este mundo fugaz las horas corren, despliegan
Volando van de la faz hacia el confín de la tierra.
No permitas que tu entorno te moldee sin condición
Toma las riendas y avanza, se tu propio escultor.
Belibet Andrade Santeliz
Te vi… Y no supe que sentir, no supe que decir, no supe si reír.
Te vi y todo se detuvo, en un suspiro tuyo mi alma quedó al desnudo.
Volví a cerrar mis ojos a ver si era irreal, si un segundo contigo se quisiera escapar
Pero al abrirlos de nuevo te tenía frente a mí, ¿me estaba precipitando o en verdad era feliz?
Que rápido sentimiento causaste en mi interior, me sonreíste lento y te ganaste el corazón
Nunca había sentido esto, que rara sensación, pero lo que llevo dentro no tiene comparación
Solamente guardo dentro la esperanza de encontrarte, de que en algún momento pueda yo volver a hablarte
Y esa bella esperanza siempre guardo para ti, un regalo de mi parte, mi sonrisa, mi existir
Belibet Andrade Santeliz
Y aquí estoy, queriendo escribir sobre esto que siento contigo
Pero de nuevo me abruma el sentimiento de saber que nada puede describir lo que hay dentro de mí
Una página en blanco se enfrenta conmigo
Pero no la combato, sino la hago mi amiga, para que me ayude a plasmar todo lo que se ha cultivado sin fin
Dicen que hay tiempo para todo, o así pude escuchar
Pero parece que el tiempo no es suficiente al jugar
Porque juegas más que un juego, porque entregas sin cesar
Porque son esos minutos un gran fuego, un gran mar
Eres como una herramienta que me ayuda a liberar
Que me enseña, que me tumba y me vuelve a levantar
A lo largo de mi vida has estado para afrontar
Todas esas acideces que he logrado adulzar
Por ti tengo una familia, que me permite intentar
Cosas nunca imaginadas, miedos dentro de mi faz
Son apoyo y alegría, son hermanas y algo más
Que me irradian con su luz, que me llenan de gran paz
Tu, deporte conocido, mas dudo que bien sentido
Tu, proyección de tristezas, de alegrías y de pasión
Tu, futbol inolvidable, mi deporte preferido
Tú, amigo y acompañante, que da fuerza al corazón
Belibet Andrade Santeliz